jueves, 19 de mayo de 2011

RESIDUOS AGROINDUSTRIALES COMO FUENTE DE PRODUCTOS DE INTERÉS COMERCIAL


Durante algunos procesos agroindustriales se generan subproductos o residuos y si ellos no reciclados o procesados apropiadamente, generan diversos problemas ambientales. Algunos son quemados o vertidos en rellenos sanitarios produciendo una gran liberación de dióxido de carbono, contaminación de cursos de aguas, molestias por presencia de olores, proliferación de ratas, moscas y otros insectos, etc. Su eliminación supone un problema de gestión para las empresas productoras. Sin embargo, estos materiales son fuentes especialmente atractivas por su contenido en compuestos químicos (como azúcares, pigmentos, fibra alimentaria, proteína, polifenoles, lignina, etc.) y pueden ser potencialmente útiles cuando se les transforma mediante tratamientos químicos o microbiológicos en productos de elevado valor añadido. La utilización de residuos agrícolas en procesos de remediación de suelos y tratamiento de efluentes ha sido también de gran interés y varios procesos han sido reportados. La biotecnología permite la bio-conversión de residuos agroindustriales en productos de interés comercial mediante procesos de extracción directos o de transformación por química o microbiológica (Moldes y col., 2002). Además del interés económico que ello supone para la producción de productos de mayor valor añadido (enzimas, proteína unicelular, pigmentos, antibióticos, etc.), la utilización de subproductos agroindustriales tiene incidencia en la preservación de la calidad del medio ambiente, al considerar el desarrollo de tecnologías orientadas hacia una transformación sustentable de los recursos naturales.


La búsqueda de materias primas de bajo coste y fácil adquisición que puedan ser utilizados como
sustratos fermentables (fuentes de C o N) constituye uno de los retos más interesantes de la biotecnología actual (Rivas y col., 2004).
En este sentido, existe un gran número de subproductos de la agroindustria que podrían ser utilizados como sustratos no convencionales; entre estos subproductos destacan los del sector vitivinícola. Por su composición, el sarmiento de vid es clasificado como un material lignocelulósico (MLC) y como tal, presenta un gran potencial como materia prima para la obtención de disoluciones de azúcares (Hidalgo, 1991) útiles en procesos de fermentación.

Los biosurfactantes que se han utilizado para la bioremediación o agentes terapéuticos (Banat y col, 2000; Singh y Cameotra, 2004), también se obtenido a partir de residuos agroindustriales como alternativa al uso de sustratos no renovables (Makkar y Cameotra 2004, Deleu y Paquot 2004).

Los residuos de la madera de Dalbergia congestiflora Pittier, generados en la elaboración de artesanías, han sido utilizados para la obtención del colorante púrpura Neocandenatona (Figura 2) que presenta alta estabilidad al pH y a la temperatura (Barragán y col 2002; Barragán y col 2004), e induce una mortalidad del 92% de células cancerosas tipo He-La a concentraciones de 31.36 g/mL (Ramón-Gallegos y col, 2006). Como estos, existen muchos productos que son obtenidos atreves de desechos agroindustriales y esto es de suma importancia por permitir generar una reduccion considerable en el impacto ambiental de estos desechos y en vez de ello obtener provecho de estos.

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